Por Tane

Cuando Valencia de Don Juan y Puertomingalvo se conocieron por primera vez, sus vidas quedaron cruzadas. Los Coyantinos y los Puertomingalvinos tuvieron tanta afinidad, que de ahí surgió la idea de visitarse y así seguir en contacto, y llegar a conocerse más, tanto individualmente como institucionalmente.
Nosotros, la gente del Puerto, hemos sido los primeros en realizar la aventura de ir a visitar a nuestros amigos; Sí, hacia la comunidad de Castilla-León, nos aventuramos.
Y si queréis saber que pasó, aquí podéis conocer cómo fue.
La salida fue en la Farola, Castellón. Era 12 mayo, un sábado, a las 5.00 AM, una hora muy temprana, pero el viaje era largo y había que hacerlo en sólo un fin de semana. Todo un reto para los maños.

Nuestra primera parada. Dónde ya se reflejaba el hambre que llevábamos. En la foto, algunos almorzando. El buen vino no faltó.
El viaje continuó; unos durmiendo, charlando, escuchando música…la cuestión era que las horas volasen y así, llegar a nuestro destino más pronto.
Pero como todos sabemos, y para quien no tenga conocimiento, la gente de Aragón lleva la afición por los toros en la sangre y ¡algunos mucho más adentro…!
En un viaje así de largo, con tanto terreno y monte por delante, no podía pasar por alto la oportunidad de poder visitar a una importante ganadería vacuna, como es la ganadería de Pecado…, (Colmenar Viejo).
Eso si era una ganadería, de las mas grandes que habíamos visto, con muy buena situación. El producto que ofrecían y nos mostraban era de gran calidad.
Digo nos mostraban, porque los protagonistas parecían modelos. Los animalitos iban donde quería el mayoral. Fue una gran exhibición. ¡Muchas gracias!

Además, tuvimos un transporte muy cómodo donde el cariño, aún nos unía más. Vean el carro, no cabía ni un alma.
 La mascota de allí era Lupa, ¡que maja! Se dejó manosear por todo el mundo, posó y se hizo fotos con todos; la verdad es que demostró ser una gran artista. Eso sí, no quiso saber nada de su sociedad taurina. Era antisocial, que decíamos todos, pero ¡claro!, de su society. 

Y para despedirnos nos invitaron a tomar algo bien fresquito. Además pudimos disfrutar  de una breve tienta, que nos ofrecieron los más toreros del Puerto. Hasta el alcalde se atrevió. Y si no lo creen, aquí esta la prueba.

Una vez saludados  todos, tuvimos que ir deprisa a organizarnos en las habitaciones de la Casa de la Espiritualidad de los Agustinos, (que era donde pasaríamos la noche); la anécdota más graciosa fue la del padre Agustín: después de observar cómo comentábamos y discutíamos que si cama doble será de dos camas o sólo una; que si yo quiero no se qué… dijo:
-  “MIRA, ¡ESTO ES LO QUE HAY!
 Hay camas grandes, ¡de matrimonio!, y pequeñas, para una persona”.
“Pues muchas gracias Padre”, porque así todas las dudas posibles se nos aclararon.
Al salir de nuestro hostal,  nos esperaba más gente que había ido acudiendo,- casi todos los concursantes,- para acompañarnos. ¡Por fin, nuestra visita al pueblo!.
Vimos la Iglesia, y el Esla, ¡qué belleza de río!.
Y la foto de toda la familia nos la hicimos  en la fachada del templo parroquial

Y para terminar, antes de volver para prepararnos para la cena, visitamos las cuevas, (bodegas de vino). ¡Y lo bien que nos sentó! el aperitivo que nos habían preparado y el vino de degustación.
Una vez aseados, bajamos, eran las 21.30, y ya todos nos estaban esperando en la puerta. ¡Vaya lujo!
Durante el camino hacia al restaurante, charlábamos muy a gusto con todos, pues nos encontrábamos ya como en casa, y es que la gente de allí se hace de querer.
Todo nos había gustado mucho; sin duda el viaje había merecido la pena.
La cena, que fue a lo grande, con la comida típica, y el buen rollo que había, hicieron que aquella velada fuera de lo más divertida, donde todo el mundo rió; algunos también nos deleitaron con su guitarra o su cante. Ahí se veía que la rivalidad entre pueblos existe si se quiere.
La cena terminó, y  como ya se sabe, en las fiestas de los pueblos, sean más grandes o más pequeños, se alargó hasta las tantas de pub en pub, bailando, bebiendo y riendo.

Aunque también,  a medida que se iban sumando las horas, la gente se despedía y se iba a descansar.
A las 9 de la mañana, ¡qué sueño!.
El trasnochar no impidió que todos juntos desayunásemos en el comedor. A todos nos gustó mucho el zumo. Jeje.
Al momento nos encontrábamos en el autobús, en compañía de los concejales, (Justo y Miguel Ángel), que con mucho gusto nos explicaban y mostraban lo último que nos quedaba por ver.
La plaza de toros
, a la que sólo le dan uso dos veces al año. Nos la podrían prestar, ¿no?

Y con una vista rápida recorrimos la zona industrial, el polideportivo, las urbanizaciones de los orensanos, -de ahí que a este pueblo  muchos lo conozcan por Valencia de la “O”-, y cómo no, vimos la famosa rana, que salió en el  reportaje del programa de la primera, “Grand Prix”, que permitió que estos pueblos se conocieran y pudieran iniciar una gran amistad.
LA DESPEDIDA fue un hasta pronto, pues pronto pensamos volver, y ellos aún nos tienen que visitar.


                                                  ¡Os esperamos en Septiembre!


La llegada a Castellón fue sobre las 23.00 h.

Queremos dar las gracias de nuevo desde esta página a Conchita, que estuvo pendiente en todo momento, al alcalde, Juan, al Padre Agustín por dejarnos las llaves para volver más tarde, a los todos los concursantes por llevarnos de fiesta y a  todo el mundo que se implicó con nosotros. De verdad, ¡un enorme abrazo para todos! Os deseamos lo mejor. Y que sepáis que los patudos ya  os llevan en el corazón.